El retrato de claudio de torreparedones en la exposición “el poder del pasado. 150 años de arqueología en españa”

10 · Oct · 2017 | Actualidad

El museo histórico municipal de baena colabora en la magna exposición “el poder del pasado. 150 años de arqueología en españa”, con la que el museo arqueológico nacional celebra el 150 aniversario de su fundación y de la que forman parte 150 joyas arqueológicas de todo el país, de las cuales 23 son andaluzas.

El museo histórico municipal de baena colabora en la magna exposición “el poder del pasado. 150 años de arqueología en españa”, con la que el museo arqueológico nacional celebra el 150 aniversario de su fundación y de la que forman parte 150 joyas arqueológicas de todo el país, de las cuales 23 son andaluzas. Se podrá ver en madrid  a partir del próximo 10 de octubre, según indica el arqueólogo municipal josé antonio morena. Las piezas andaluzas cedidas proceden de los museos arqueológicos de antequera, cádiz, carmona, córdoba, granada, huelva, jerez de la frontera, jaén, málaga, sevilla y baena. El comisario de la muestra es gonzalo ruiz zapatero, catedrático de prehistoria de la universidad complutense de madrid, quien ha señalado que este recorrido por la historia de siglo y medio se hace a través de una extraordinaria selección de 150 piezas que son auténticos tesoros de la arqueología española.


Baena estará presente con el préstamo de la cabeza-retrato del emperador claudio (reelaborada a partir de otra anterior de calígula) que fue hallado en la campaña de 2009-2010 en la plaza forense de torreparedones. Según el análisis realizado por carlos márquez, catedrático de arqueología de la uco, se trata de una pieza de tamaño mayor que el natural, a la que le falta la nariz y que tiene dañada la barbilla y parte del cabello. Sólo se conservan del cabello los mechones del flequillo que le llegan hasta detrás de la oreja; el resto de la cabeza ha sido retallada y se aprecian dos grandes orificios rectangulares en la zona superior para empotrar en elemento aparte que podría ser una corona. Cinco pequeños orificios en el cráneo son los restos de la corona radiada, lo que indicaría que la pieza se labró una vez que claudio fue declarado divus por su hijo adoptivo nerón y por el senado de roma, poco después del año 54 d.c. Cuando fue asesinado por envenenamiento. Frente surcada por dos arrugas horizontales, más profunda la inferior, de la que nace otra vertical hasta el punto donde comienza la nariz. La mitad inferior de la frente es más abultada que la superior. Dos mechones laterales se ubican justo encima de la oreja. Pliegues labionasales muy pronunciados; ojos y boca pequeños, al igual que la oreja en comparación con la cabeza.


Dos características en este retrato ayudan a conocer la identidad del representado. Por un lado, la muy marcada tendencia triangular en el rostro y por otro la disposición de los mechones del cabello. Si a ello unimos las no menos características arrugas paralelas en la frente y la vertical formada en el entrecejo, se puede concluir que nos encontramos ante un retrato del emperador claudio. Un cuello ancho, fragmentado, nos permite saber que es una pieza para ser embutida aparte. Algunas características de la misma podrían estar indicándonos, posiblemente que se trata de una reelaboración sobre un retrato anterior, posiblemente de calígula: la excesiva estrechez del mentón, la curva creada bajo las orejas que no resuelve anatómicamente el enlace entre cara y cuello (excesivamente robusto visto de perfil) y, añádase a ambas circunstancias, el que conserve los mechones en forma de pinza en el lateral derecho del cuello.


Este retrato corresponde a una de las tres esculturas sedentes que se encontraron varios años después en la curia y que ya lucen restauradas en el patio del museo histórico de baena, junto a una figura femenina que podría ser livia y a otra masculina togada que representa al emperador divus augustus.