El proyecto para construir un balneario en el Castillo protagoniza las jornadas de aguas mineromedicinales de Baena

11 · Jun · 2017 | Actualidad

El Castillo de Baena acogió la tarde de ayer unas jornadas sobre aguas mineromedicinales en las que se aprovechó para presentar públicamente un proyecto de adecuación de los depósitos de la fortaleza baenense para su uso como balneario.

El Castillo de Baena acogió la tarde de ayer unas jornadas sobre aguas mineromedicinales en las que se aprovechó para presentar públicamente un proyecto de adecuación de los depósitos de la fortaleza baenense para su uso como balneario.


El empresario Guillermo Alba es el precursor de una idea en la que lleva trabajando 14 años e invertidos hasta la fecha más de 200.000 euros en su labor por obtener la calificación oficial a las aguas mineromedicinales de la salina de Cuesta Paloma ubicada junto a la Cueva del Yeso.


Jesús Rojano, alcalde de Baena, apuntó que se trata de “unas aguas de una inmensa calidad que permiten una infinidad de utilidades y tratamientos desde el punto de vista terapéutico”. El regidor baenense señaló que el proyecto de balneario se encuentra en un momento en el que las piezas empiezan a encajar, aunque reconoció que aún queda mucho trabajo por hacer: “No nos marcamos un tiempo fijo porque son muchos los obstáculos que hay que salvar, pero es un proyecto ilusionante que viene a completar el uso de los depósitos y a hacer sostenible el Castillo con esta colaboración público privada”.


Rojano aseguró que este proyecto de balneario viene a complementar la oferta turística y ganar en atractivo para Baena, lo cual siempre va a suponer además la creación de empleo tanto directo como indirecto. El alcalde de Baena desveló que la inversión estimada para ejecutar la obra es de 800.000 euros.


El arquitecto Miguel Barba, persona encargada de redactar este proyecto inicial, adelantó que en una primera fase se habilitarían tres de los cinco depósitos y el aljibe histórico para dar uso a diferentes circuitos como piscina de hidromasaje, baños turcos, saunas y piscinas de contrastes además de vestuarios y aseos.


José Antonio Pérez, médico y profesor de la UCO, aseguró que estas aguas mineromedicinales están recomendadas para una serie de enfermedades osteoarticulares como el reumatismo, artrosis, artritis o fibromialgia y para problemas relacionados con la piel.


Por su parte, el profesor de arqueología de la Universidad de Córdoba hablaba sobre la antigua ciudad de Torreparedones y su uso como ciudad-balneario consagrada a la salud y a la sanación: “Estamos comprobando que ya los baenenses de hace 2.000 años se dieron cuenta de las propiedades mineromedicinales de las aguas de la comarca”.


Sobre el proyecto de balneario del Castillo, Ventura aseguró que arranca con unos magníficos fundamentos enraizados en las actividades que crearon riqueza en la comarca hace miles de años.


El espeleólogo José Antonio Alba habló durante su intervención de la Cueva del Yeso como “el mayor acuífero que hay en toda la depresión bética en esta zona” y destacó la estrecha relación que existe entre la cavidad y el agua, “ya que en su nivel más bajo está totalmente unidad”.