Baena: y la movilidad cambio la ciudad

22 · Dic · 2022 | Actualidad, Medio Ambiente, Noticia destacada, SUBVENCIONES

Pocas veces en la vida de las ciudades se presentan oportunidades para hacerlas más hermosas y amables. Algunos planes pueden cambiar un lugar, otros todo un barrio, pero hay pocos que de una vez cambian la ciudad entera. Aprovechar las oportunidades que prepara el destino es deber de todos, que en este caso supone convertir el problema del tráfico en una movilidad para vivir más la ciudad, en un espacio urbano más humano, con menos congestión, con menor velocidad de circulación, y con mejores condiciones para los peatones y ciclistas, que da como resultado su modelo propio de ser.

Desde Europa nos llegan mensajes hacia estrategias y modelos de ciudad saludable, inclusiva, sostenible y ecológica, de la importancia de ahorrar energía siempre que sea posible, usar menos el coche y andar más, sobre todo porque es mejor para nuestra salud. Comienza con el Plan de Movilidad Sostenible un nuevo modelo de ciudad, que representa el cambio en la forma de desplazarnos. Para ello, Baena: y la movilidad cambió la ciudad (casi sin darnos cuenta) Equipo Redactor del Plan de Movilidad de Baena: Indalecio de la Lastra Valdor, Ingeniero de Caminos, Director del Plan de Movilidad.

Debemos reflexionar sobre algunos modelos preconcebidos: Si nuestro destino está a menos de 10 minutos andando, ¿para qué vamos a coger el coche? ¿Si nuestros hijos pueden ir al colegio andando con sus amigos del barrio, porque llevarlos en coche? ¿Por qué no bajamos andando en vez de usar el ascensor? Esto último sucedió en Baena con el Plan de Movilidad Sostenible, un plan que va a cambiar, sino lo ha cambiado en gran parte, la manera de entender la ciudad de Baena y los coches ya vemos que respetan más y mejor a las demás formas de desplazarse. La ciudad para los peatones, para los escolares, para que los mayores caminen con sus nietos, para los turistas y visitantes, en un mundo de ciudades que están cambiando muy rápido en la forma que se mueven los ciudadanos. Los cambios acontecidos van a permitir que en la ciudad haya más bicicletas (también las eléctricas), más patinetes y más tipos de vehículos eléctricos.


La ciudad empieza a estar preparada para darles cobertura y seguridad. Un Plan que va a cambiar la forma de hacer un Centro Histórico más accesible, para disfrutar más de los grandes valores patrimoniales, culturales, que convierten ahora más a Baena dentro de su verdadera potencialidad turística. Esto es posible, fundamentalmente porque las dimensiones máximas de Baena no alcanzan 1.200 m en sentido Norte–Sur y 2.500 m en sentido Este–Oeste, que andando representan una media de viaje máximo de 15 minutos.

La ciudad donde toda la actividad habitual se producía antes en el único Centro, como ciudad “alta” desde el punto de vista social, profesional, comercial y cultural, ha cambiado, y cada vez tiene menos protagonismo, al tiempo que aumenta su capacidad turística y patrimonial, a lo que se suma la amenaza de la vulnerabilidad económica y social de las familias más desfavorecidas de la población. La ciudad policéntrica con dos centros, uno histórico y otro funcional, propicia una independencia y autonomía en los desplazamientos, tanto por número como en longitud, en una determinada escala que abarcase los barrios adyacentes. Los dos centros están próximos, se complementan, pero tienen que dotarse de condiciones para solventar las necesidades cotidianas de los ciudadanos en cuanto a la proximidad de espacios de calidad para las actividades habituales: al trabajo, las gestiones, las compras y el paseo de ocio y con la mascota.

La movilidad forma parte de la habitabilidad de las ciudades. La salud de una ciudad también debe medirse en términos emocionales, y por la satisfacción que genera. Dotar de personalidad a estas situaciones nos ayuda a entenderlas mejor y a debatir sobre la forma de ser mejoradas. Con la activación de la movilidad saludable surgen nuevos vocablos que evocan lo aquí acontecido, casi sin darnos cuenta: Salud urbana, Ciudad agradable, Carriles bici, Plataforma Única, Salvador Muñoz para las personas, Castro del Río amable con los que allí viven, cruce de Pellejito accesible, Policía Local inteligente, Arquitecto municipal responsable, Director de obras comprometido, Gobierno apoyando, y otras muchas cosas más, que aparecen como las verdaderas conclusiones del relato de una transformación urbanística para ver la ciudad de otra manera diferente como estábamos acostumbrados. Son los nuevos objetivos estratégicos para una ciudad como Baena, que vuelve a estar en primera línea de la Subbética en modelo de ciudad y modelo de responsabilidad compartida entre sociedad civil, gobernanza, funcionarios y empresas consultoras, con posibilidad de diálogo constante.

PROGRAMA DE SUBVENCIONES A PROYECTOS SINGULARES DE ENTIDADES LOCALES QUE FAVOREZCAN EL PASO A UNA ECONOMÍA BAJA EN CARBONO EN EL MARCO DEL PROGRAMA OPERATIVO FEDER DE CRECIMIENTO SOSTENIBLE 2014–2020.

Desde estas letras tenemos que dar las gracias a la alcaldesa, Cristina Piernagorda, al equipo de gobierno municipal, y al arquitecto municipal Manuel Albendín, por su interés y apoyo a las propuestas y su compromiso con la estrategia del Plan de Movilidad. Todos estos cambios no hubieran sido posibles sin la aportación en el diseño y dirección de las obras del arquitecto Antonio Bolívar, a quien agradecemos su buen hacer y los resultados alcanzados. Atrás quedaron para otra ocasión, actuaciones importantes para la transformación de la ciudad que no pudieron concretarse a tiempo, como las rampas rodantes de subida al Centro por la calle Cardenal Herranz, la transformación de la calle Padre Villoslada, o de la calle Virrey del Pino. Pero estamos seguros que llegaran a hacerse realidad en las próximas legislaturas. Lo que se ha hecho es muy importante y beneficioso, y especialmente, por el efecto que tendrá en otros municipios de la Subbética, aun no conciencias suficientemente en el compromiso con la ciudad saludable y amable con los peatones y ciclistas. Otro criterio aplicable a una visión holística de la movilidad sería el de la conexión de los barrios a través de corredores verdes, pensados fundamentalmente como calles peatonales entre diferentes partes de la ciudad.

Estos corredores permitirían recorridos de escala urbana para el paseo ciudadano, de ocio o deportivo, son también una herramienta de cohesión urbana y vecinal, y un objetivo medioambiental que aporta beneficios a la salud. A la vez, sirven para interconectar el sistema de parques y espacios públicos que posee a ciudad, y evitar así el indeseable efecto isla en los parques urbanos, rodeados de zonas edificadas. El tercer criterio de gestión de la movilidad en la ciudad es la escala del barrio como la unidad sobre la que descansa la calidad de vida de los ciudadanos en el lugar donde viven. El barrio es el lugar donde se ubican, o no, la dotación de espacios y servicios que están próximos a la residencia, y que complementa su habitabilidad. En este sentido, dentro del barrio se deberían complementar las condiciones de habitabilidad que disponen las viviendas, con espacios al aire libre y las micro–peatonalizaciones como recorridos que permiten el paseo próximo a la vivienda, centros sociales y culturales o el mantenimiento de tradiciones como las fiestas locales, que funcionan como herramientas de cohesión y colaboración entre vecinos.

Como consecuencia de la mejora de la convivencia en el barrio, aparecen múltiples beneficios como evitar la marginalidad social, mejora de la seguridad ciudadana, la capacidad de organizar actividades sociales y culturales en común y, en general, un trato agradable y amistoso entre las personas. La recuperación de los barrios como unidad de definición urbana, no solamente física, sino también vivencial, consigue activar soluciones o servicios que no pueden aportar las instituciones, pero si entre los propios vecinos, como el pedirse favores, ayudarse unos a otros, etc, que aparecen cuando existen las condiciones para que las personas se conozcan entre sí, y se creen lazos de confianza y amistad entre ellas. El barrio ha sido el pasado de nuestras ciudades y ha de ser la clave del futuro de nuestras ciudades.

Una gestión razonable de la movilidad urbana, ha de partir de un objetivo de proximidad, donde las personas puedan resolver su vida cotidiana sin necesidad de trasladarse. Para ello el lugar donde viven, su barrio, ha de ser el objetivo de la habitabilidad, que se ha de alcanzar con la indispensable colaboración y compromiso de sus propios habitantes. A modo de presentación de ejemplos del cambio efectivo en toda la ciudad, acompañando unas imágenes antes y después de la intervención, mostrando el importante cambio resultante de la intervención.